Conocer a la comunidad. El término “conocer” significa tres cosas:

Conocer a la comunidad. El término “conocer” significa tres cosas:
Publicado:

• Aprender acerca de su historia, sus relaciones, cuestiones, facciones y otros aspectos de la comunidad o localidad en la que está trabajando antes de comenzar a hacerlo. • Familiarizarse con las personas de la comunidad. Desarrollar relaciones, de manera que las personas sepan quién es usted, lo que hace allí y por qué deben hablar con usted, sin mencionar que confíen en usted. • Comprender qué concepto tienen las personas en la comunidad de ellas mismas y de los demás. Examinaremos brevemente lo que cada una de estas cosas significa en la práctica. Historia de la comunidad Conocer algo de la historia de la comunidad es absolutamente necesario. Si no comprende las alianzas, las rivalidades, los conflictos y los éxitos de la comunidad, en especial aquellos de los años recientes, es probable que cometa grandes errores. El tiempo que emplee en remediar esos errores será mayor que el tiempo que invierta en asegurarse de no hacer un mal trabajo en primer lugar. Para aprender la historia de la comunidad, debe hablar con quienes la han experimentado o han escuchado sobre ella directamente de la fuente. Conversar con los ancianos de la comunidad o con quienes residen allí desde hace tiempo puede proporcionarle una basta información, aunque no necesariamente sea completamente precisa u objetiva. Si se contacta con un gran espectro de personas, puede al menos determinar en qué punto concuerdan o difieren las historias. También puede ser de utilidad investigar en los archivos de los periódicos o en Internet. Familiarizarse y construir confianza En muchas comunidades –ya sean definidas por geografía o por clase social, etnicidad o algún otro criterio– es difícil para alguien ajeno a ella hacer avances. En especial si se es evidentemente distinto de los miembros de la comunidad, estos pueden ser reservados acerca de pasar tiempo con usted o escuchar lo que tiene para decir. Aun si ya es un miembro de la comunidad, o proviene de un entorno o cultura similar al de esa comunidad con la que trabaja, no ganará automáticamente su confianza. Deberá hacerlo demostrando su compromiso y poder permanente. Debe invertir tiempo en la comunidad y conocer a personas en los lugares que frecuentan: en las calles, en eventos de la comunidad, en tiendas, bares y restaurantes, en sus casas. Existen razones por las que los Cuerpos de paz y organizaciones similares insisten en que los voluntarios vivan en las comunidades en las que trabajan. La familiaridad produce…familiaridad. Si los miembros de la comunidad lo conocen y se relacionan con usted –han conversado con usted sobre su familia, las cosas que le gustan y que no, sus valores e ideales– será mucho más probable que confíen en usted y lo escuchen cuando les pida que se unan a un esfuerzo de desarrollo.